Crowdfunding: la mejor opción para el pequeño inversor

Una de las consultas que se repiten con más frecuencia es la relacionada con sitios «seguros» donde invertir. La respuesta es complicada porque hasta hace poco no habían alternativas factibles que estuviesen al alcance de cualquier usuario. Cuando hablo de alternativas factibles me refiero, claro está, a empresas que ofrezcan una cierta seguridad al inversor.

En los últimos meses he revisado distintas opciones buscando empresas que cumpliesen unas premisas básicas, a saber:

  • Que se trate de empresas reales cuyo modelo de negocio no sea en modo alguno piramidal.
  • Que sean españolas o, en su defecto, tengan sede física en España.
  • Que no requieran gran inversión para entrar.

La búsqueda ha llevado su tiempo. De hecho, cuando empecé a mirar esta posibilidad, la inversión más asequible que encontré era de 5.000€. Yo no sé quienes me lean, pero si yo pudiese invertir esa cantidad seguramente no habría hecho un clic en una PTC en mi vida.

Por suerte, en los últimos tiempos la moneda ha dado vuelta y ahora hay posibilidades al alcance de cualquier bolsillo. Evidentemente no hablamos de negocios con ganancias ultrarápidas, sino de negocios donde manejar la inversión a medio-largo plazo. Obviamente, cuanto mayor sea tu inversión antes verás resultados, pero si no puedes permitirte un gran desembolso, puedes empezar con sólo 20€ e ir construyendo tu cartera poco a poco.

Qué es el crowdfunding

El crowdfunding o micromecenazgo es la financiación colectiva de un proyecto, da igual su naturaleza. Puede tratarse de una idea de negocio que necesita capital para echar a andar, o de la ampliación de las instalaciones de una empresa, o puede ser un grupo que quiera grabar un disco, o un autor que quiera autopublicar su libro… prácticamente cualquier supuesto que precise ser financiado, tiene cabida en el crowdfunding.

Y la mecánica, pues es simple: el promotor elige una plataforma dependiendo de su tipo de proyecto, presenta el negocio e indica el dinero que necesita para ponerlo en marcha. Durante un tiempo determinado el proyecto estará expuesto a la espera de aportaciones. Si pasado el tiempo se consiguió llegar a la cifra marcada, el emprendedor recibe el dinero. Si no se llega al objetivo se considera que no se puede iniciar el proyecto, así que las aportaciones son devueltas a los mecenas o inversores.

Tipos de crowdfunding

Fíjate que digo “mecenas o inversores”. No todas las plataformas crowdfunding sirven para invertir porque no todos los usuarios son inversores. En la siguiente tabla lo verás más claro:

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Aunque he recolocado el sello para que se vea la autoría, decir que la tabla está sacada de éste folleto editado por la Asociación Española de Crowdfunding. Si nos vamos a Wikipedia veremos que aún incluye un quinto tipo, que sería el basado en royalties, pero que realmente se podría meter en cualquiera de los dos últimos. Existen sitios dedicados a este tipo de inversión, pero al menos los que yo he visto no funcionan mediante financiación colectiva. Si conoces alguno, el correo de contacto está a pie de página. Gracias de antemano.

De los tipos especificados en la tabla nos interesan los dos últimos, que atienden al perfil de inversor y prestamista. Esto es: la empresa puede recompensarte bien con parte de los beneficios obtenidos en un periodo X, con participaciones, o bien puede devolver la cantidad que le prestaste más un porcentaje de interés.

Las condiciones de participación suelen explicarse con detalle en el dossier informativo de cada empresa. Este dossier puede incluir también las garantías que la empresa ofrece a quienes decidan apostar por ella. Por ejemplo, hay quien funciona con un sistema de patentes y utiliza esas patentes como garantía en caso de quiebra. Obvio es decir que absolutamente todo está documentado, y que esa información ha sido previamente contrastada por la plataforma crowdfunding.

Aclarar que la plataforma es una simple mediadora entre tú y la empresa que solicita la financiación. Esto es: aparte de conocer las condiciones de cada plataforma, deberás leer y tener claras las condiciones de los diferentes proyectos.

¿Qué necesito para invertir?

Por regla general debes ser mayor de edad y tener una cuenta bancaria a tu nombre.

Precisarás verificar tu cuenta enviando el DNI y una prueba de residencia. Ya sabes: factura a tu nombre de luz/agua/gas/teléfono. Si no tuvieses facturas a tu nombre, bastará un certificado de empadronamiento.

Perfil inversor: inversores acreditados y no acreditados

O lo que es lo mismo: cuál es la cantidad máxima que puedes invertir. Esto está fijado en la Ley de Fomento de Financiación Empresarial, que establece dos tipos de inversor. Para no liar con interpretaciones, cito el texto íntegro:

“El proyecto distingue entre inversores acreditados e inversores no acreditados. Los primeros son los institucionales, las empresas que superen determinados niveles de activo (un millón de euros), cifra de negocio (dos millones) o recursos propios (trescientos mil euros) y todas las personas físicas o jurídicas cuyos niveles de renta superen los cincuenta mil euros al año o tengan un patrimonio superior a cien mil euros y soliciten expresamente este tratamiento.

Los inversores acreditados podrán invertir sin límite mientras que los no acreditados (todos los demás), por su carácter minorista, tendrán límites anuales a la inversión (tres mil euros por proyecto y diez mil euros en el conjunto de plataformas) y deberán requerir la firma manuscrita por la que manifiestan, antes de adquirir ningún compromiso de pago, haber sido advertidos de los riesgos de este tipo de inversiones.”

Aclarar que cuando habla del “conjunto de plataformas” se refiere a la totalidad de inversiones online que tengas activas.

Tratamiento fiscal

La famosa pregunta: ¿he de dar parte a Hacienda? Pues sí, debes hacerlo, aunque por lo general el descuento se aplica en cada pago recibido. Verifica este punto antes de realizar tu inversión. Los dividendos tributan de la siguiente manera:

  • Hasta 6.000€ – 20%
  • Entre 6.000€ y 50.000€ – 22%
  • Superando los 50.000€ – 24%

Cuando la inversión se vuelca en empresas de reciente creación (entran en este supuesto aquellas fundadas en los tres años anteriores) se accede a una serie de incentivos fiscales a nivel estatal y autonómico que te permitirán desgravar del IRPF. Puedes encontrar una explicación detallada de todo esto en la circular “Deducción por inversión en startups” publicada por TGG Legal.

Riesgos

Aunque estemos hablando de empresas que cumplen todos los requisitos legales, que son sitios reales que incluso podrías visitar, que son activos y han pasado los filtros correspondientes, siempre hay que tener claro que cualquier empresa es susceptible de quebrar. Lo he dicho muchas veces: no existen las inversiones seguras al 100%; siempre hay que tener claro que al invertir se asume un riesgo.

Lo que sí puedes hacer es minimizar ese riesgo. ¿Cómo? Diversificando tu cartera y estudiando dónde vas a meter tu capital. Al margen de los datos que te aporte la empresa, procura, por tu cuenta, conocer algo más de ella. Incluso, si te queda cerca, puedes contactar con el promotor de un proyecto y pedir una cita. Cuanta más información puedas recabar, mejor. Y en base a ella, toma una decisión.

Despedida y cierre

Como dije al principio, he estado buscando opciones con un mínimo de fiabilidad donde poder desarrollar un trabajo a medio-largo plazo. Iré publicando aquellas empresas que me parezcan fiables. No todas ellas trabajan mediante crowdfunding y ninguna te dará beneficios inmediatos. Pero es casi seguro que no desaparecerán de la noche a la mañana. Y si lo hacen, podrías emprender acciones legales para intentar recuperar parte de tu capital.

Si no dispones de mucho capital al principio vas a tener pocas opciones, pero en lugar de cobrar los dividendos, puedes ir juntando ese dinero para ampliar tu cartera. Siempre utiliza un dinero que no necesites a corto plazo. Si no tienes capital, intenta reunirlo; no pidas prestado, porque no sabes si saldrá bien, mal, o cuándo podrás devolverlo. Y la regla de oro: no inviertas aquel dinero que necesites para vivir.

Sobre Javier

En continua evolución. Creé mi primera página a mediados de 2000. Dieciséis años después sigo descubriendo las posibilidades de la red. No enseño: comparto lo que voy aprendiendo por el camino y creo que puede ser útil a los demás. Tú decides si te sirve o no.

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4 comentarios

  1. Fantástico Post Javier! Me ha encantado y a la espera de saber más cosas sobre el Crowdfunding, pues la verdad es un mundo desconocido par mi ^^
    Sigue así!! 😛

    • Bueno, esta semana daré un poco la murga con el tema 😛 ya estábais sobre aviso… ^^

      Muchas gracias por pasarte y comentar. Nos vemos! 🙂

  2. Hola Javi, al fin saco un ratito para poder leer tus tres artículos publicados sobre el tema de Crowfunding. La verdad es que agradecida de leer por fin algo diferente a tanta PTC y con tanta profesionalidad. Es un tema desde luego interesante que seguiré atenta. Un saludo grande 😉

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